Protocolos

Criterios Pedagógicos: Desde un punto de vista pedagógico, nuestro trabajo (diagnóstico e intervención) se basa en un desarrollo individual, integral y óptimo de la persona.
INDIVIDUAL
Porque cada persona, niño o adolescente, es diferente, con una trayectoria vital distinta, y con un desarrollo cognitivo, personal y social diferente. Así pues, la respuesta educativa, diagnóstico e intervención, deberá ser ajustada a cada caso, para responder del mejor modo posible a las diferencias individuales.
INTEGRAL
Porque entendemos a la persona y a su desarrollo madurativo como la suma e interacción de sus diferentes dimensiones. Y entendemos que la respuesta educativa tendrá que tener en cuenta todas las dimensiones de la persona (cognitiva, psíquica, motórica, conductual, relacional...).
ÓPTIMO
Porque creemos que uno de los fines de la educación es la optimización de la persona. No se trata de que todos alcancen los mismos objetivos, ni se desarrollen de la misma manera; sino que, teniendo en cuenta las capacidades, aptitudes y potencialidades de cada uno, que cada persona evolucione y se desarrolle de forma óptima, esto es, siendo lo mejor que pueda ser, en todas y cada una de sus dimensiones.
Protocolo de Actuación:

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Entrevista a los padres.

   Es el primer paso, y nos permite conocer el motivo de consulta por el que acuden a nuestro centro. Los datos    obtenidos en la entrevista con los padres son importantes para conocer información significativa del desarrollo    evolutivo, psicomotor, cognitivo, sensorial-afectivo, del lenguaje, de la conducta y personalidad del niño. Permite    realizar una anamnesis, así como formular las posibles hipótesis que guiarán el proceso diagnóstico.

Evaluación psicopedagógica del niño.

   Tras la información recogida por parte de los padres en la entrevista evaluamos al niño o al joven. Evaluamos    distintas áreas dependiendo del motivo de consulta y de la edad del niño. Las posibles áreas a evaluar serán:    Nivel de inteligencia, Desarrollo evolutivo, Desarrollo psicomotor, Afianzamiento de la Lateralidad, Desarrollo del    habla y nivel de lenguaje, Desarrollo comunicativo, Conductas emocionales, Conductas comportamentales,    Dificultades de aprendizaje, Relaciones familiares. En algunos casos, es posible que para establecer algunas    conclusiones diagnósticas hagan falta datos del centro escolar (profesores, orientador, profesorado de apoyo...),    por lo que puede pedirse un informe al centro escolar o sea necesaria una visita por nuestra parte al colegio.

Valoración de otros especialistas.

   En alguna ocasión es posible derivar el caso a otros especialistas, como son otorrinolaringólogo, neurólogo,    pediatra, etc... para descartar posibles patologías fisiológicas o sensoriales que puedan estar influyendo en el    desarrollo normativo del niño.

Informe psicopedagógico con las conclusiones del diagnóstico.

   A partir de los datos de la anamnesis, así como de las pruebas y evaluaciones realizadas al niño, elaboramos un    informe psicopedagógico, en el que incluimos los resultados observados en la evaluación, así como las    conclusiones diagnósticas. El informe se entrega a los padres, y si es necesario se entrega copia para el centro    escolar.

Intervención. Tratamiento y terapia.

   A partir de las conclusiones del diagnóstico, diseñamos un programa de intervención (individual o grupal) que    permita resolver las dificultades o problemas detectados así como desarrollar las capacidades necesarias para    enfrentarse a los aprendizajes y al entorno escolar y social de la mejor forma posible. El tratamiento es    sistemático, estableciéndose la frecuencia de sesiones que se estima oportuna en función del diagnóstico    establecido. Es posible, que algunas fases del tratamiento (dependiendo del diagnóstico) requieran la    colaboración del centro escolar y en algunos casos, el desarrollo de unas pautas de actuación específicas en    clase, por lo que trataremos de buscar el consenso y la colaboración del centro escolar, desplazándonos o    entrevistándonos con el profesorado cuando sea necesario.

Seguimiento y evaluación.

   Periódicamente evaluamos los resultados del tratamiento, iniciando un nuevo diagnóstico que nos permita    valorar si la intervención es adecuada y si obtenemos los resultados esperados. La evaluación nos permite    ajustar la intervención en función de los resultados obtenidos.